IV Bimestre: Duoécima Jornada

El martes de esta semana me quedé para poder practicar el acto, sin embargo, pocas personas se quedaron y menos los de música. Debido a esta mala organización, muchos optaron por bailar. No me considero un mal bailarín pero no soy un gran fan de bailar, por lo que rechacé la oferta. Tenía que pensar en algo, ya que sino participas en algo la nota disminuiría. En esta jornada se me presentó la opción perfecta: se realizaría una marcha el día sábado en la que si ibas, contaba como participación para la noche CAS, por lo que no me lo iba a perder por nada. Solo se quedaron los que bailarían en la noche CAS. La marcha salió muy bien, en un principio pensé que sería algo aburrido y sin sentido, pero con el paso del tiempo me di cuenta que no era así y que se trataba de una labor global y de gran importancia. Aprendí que darle una oportunidad a las cosas puede generar que la veas desde una perspectiva diferente y tal vez, identificarte con la visión de estas.


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